Acciones contra la biotecnología amenazan a los más necesitados (una vez más)

Traducción de: Anti-Biotech Action Threatens the Poor (Again)

“Los activistas anti-transgénicos odian más a las empresas de lo que aman a la gente”

 

Recientemente un artículo publicado por el editor en jefe del periódico “Haiti Sentinel”, cuenta la “escandalosa” historia de un cargamento de 150 toneladas de “semillas de maíz transgénico”   enviadas desde México a Haití por el CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo).

Samuel (el editor en jefe del periódico antes mencionado) esta claramente incómodo por la situación. Para el, aparentemente, las semillas crean suelos adictos a fitosanitarios provocando que los agricultores haitianos se hagan más pobres. Samuel también menciona que las semillas solo son donadas por dicha institución cuya única finalidad es es imponer un modelo de negocios para obtener ganancias.

Y como era de esperarse la sección de comentarios del artículo está llena de argumentos de auto-proclamados expertos en el tema, que solo buscan descalificar y satanizar esta acción. Palabra “Monsanto” en 3, 2, 1…

Como es de esperarse los hechos y evidencias son irrelevantes y de hecho, cuanto más sabes de lo que hablas, te encuentras con más troles en twitter.

¡Vaya! ¡Este maíz debe ser algo muy malo! La mariposa del escepticismo lo dice. Es realmente aterrador que la organización que clama ser un tercero autorizado para la validación de productos libres de transgénicos no sepa que las semillas donadas no sean transgénicas.

 

Este es un gran ejemplo de cómo el activismo desinformado y sin sentido puede ser. Aquí, un esfuerzo humanitario, realizado por una organización sin fines de lucro, es satanizado por haber donado 150 toneladas de semilla híbrida de alto rendimiento. Esto es algo de reconocerse, aunque fuesen semillas transgénicas.

Pero no lo es, son semillas híbridas desarrolladas por técnicas tradicionales.

Esta es la razón por la que los auto-expertos de la internet y las organizaciones como el “Non-GMO Project” son tan peligrosos. Aquí, satanizan la entrega de un producto seguro que ayudará a muchos agricultores que lo necesitan, y por si fuera poco, hacen un llamado para “destruirlo”.

Una vez más, su apatía hacia la tecnología solo termina dañando a la gente.

Los haitianos viven con $1.25 dólares al día, e importan la mayoría de sus alimentos. La agricultura de subsistencia es todo un desafío sin la protección adecuada de cultivos. Los rendimientos promedio de Haití son de 1 tonelada por acre, mientras que el promedio mundial son 3-6 toneladas por acre.

“Los activistas anti-transgénicos odian más a las empresas de lo que aman a la gente”